Between Heels: El amor está en todas partes

21.11.10

El amor está en todas partes

Me encanta viajar y quizás por eso me encanten los aeropuertos.

Siempre que la gente piensa en aeropuertos les vienen a la mente ideas como, largas colas, interminables tiempos de espera, cansancio acumulado de madrugar, tener que quitarte; anillos, colgantes, cinturones,... y si, puede que sea cierto, pero puede que no todo quede en eso.
Y si lo miras de otra manera?...y la alegria de madrugar?... y  el estar en las colas esperando a embarcar o incluso a facturar y ver las caras de felicidad y euforia de las personas que van a coger un avión?, puede que este sea un viaje de placer , pero y las numerosas personas que se reencuentran con familiares o seres queridos? y lo que tu sientes por dentro?...en ese momento, tu vida puede cambiar, para bien o para mal,...nadie siente que lo que le está esperando puede cambiar su vida?...ir a la ciudad que tanto deseas y que no te guste?..o ir y que sean los mejores dias de tu vida?...todo puede suceder en ese pequeño instante en el que entregas tu tarjeta de embarque a la azafata y te dije gracias que tenga un buen viaje, y parece que todo empieza bien.

La otra parte de los aeropuertos que me chifla es cuando vuelves. Si, eso es cierto, es tremendamente aburrido esperar a que salga tu maleta, que incluso puede haberse perdido.
Pero y cuando por fin la tienes y sales "por la puerta grande", dios...esa situación es indescriptible, ves a millones de personas repletas de emoción, amor y ternura esperar a sus parejas, padres, hijos, amigos,...y cuando  te ven salir, aunque no seas tú a quien esperan, nunca te negarán una sonrisa.
 Y es que...el amor está en todas partes.

Tantos viajes; París, Londres, New York, Alemania, Austria, Italia,...y aún sigo sientiendo lo que senti el día de mi primer viaje que fui a Florencia, una sensación indescriptible, un cúmulo de nervios, alegria, expectación y solo deseos de que todo vaya bien.
Quizás sea que no me siento atrapada a una ciudad, o puede que busque desesperadamente sentir  la sensación de que ese es mi lugar.


I love to travel and maybe that's why I love airports.


Whenever people think of airports will come to mind as ideas, long lines, endless waiting times, cumulative fatigue early, having to take off, rings, pendants, belts, ... and if it may be true, but all may not be in it.
And if you look at it another way? ... And the joy of early rising? ... and being in the queue waiting to board or even check in and see the faces of joy and euphoria of the people who are going to catch a plane?, this might be a pleasure trip, but what about the many people who reunite with family or loved ones? and what you feel inside? ... at that moment, your life can change, for better or for worse ... no one feels that what awaits you can change your life? ... go to the city both want and do not like? .. or go and which are the best days of your life? ... anything can happen in that little moment when you give your boarding card to the hostess and said thank you have a good trip, and it seems that everything starts fine.

The other part of an airport that is crazy about me when you return. If, that is true, is terribly boring to wait out your suitcase, which may even be lost.
But they finally got and sales "through the front door,"
 God ... this situation is indescribable, you see millions of people full of emotion, love and tenderness to wait for their partners, parents, children, friends, .. . and when you come out, if you're not who you expected, you never refuse a smile. And is that ... love is everywhere.

 Many trips, Paris, London, New York, Germany, Austria, Italy, ... and I still feel what I felt on my first trip I went to Florence, an indescribable feeling, a bundle of nerves, joy, excitement and just hope that everything goes well.
 Maybe I do not feel trapped in a city, or may seek desperately feel the feeling that this is my place.